El analista financiero Jaime Dunn advirtió que Bolivia no puede recurrir nuevamente a la deuda externa para cubrir el gasto del Estado, un error que, según él, condujo al país a la crisis actual. En un video compartido en sus redes sociales, Dunn destacó que el problema no es la falta de dinero, sino un “Estado obeso” con exceso de cargos, salarios, viáticos y gastos improductivos que no generan valor para la ciudadanía.

Dunn valoró algunas medidas del gobierno de Rodrigo Paz, como la eliminación de la subvención a los hidrocarburos, pero señaló que los costos han recaído únicamente sobre la población. Propuso recortes significativos al Estado: reducir un 30% la planilla estatal (ahorro de más de 2.200 millones de dólares), suspender transferencias a empresas públicas deficitarias (1.400 millones), disminuir en 20% la inversión pública improductiva (800 millones) y cerrar el Centro de Desarrollo Empresarial (670 millones), sumando un ahorro superior a 5.000 millones de dólares.
Dunn, señaló: “No podemos repetir el error del pasado, reemplazar los ingresos con deuda, eso ya se hizo, eso nos llevó a esta crisis. Endeudarse para tapar despilfarro no es política coherente, menos política social; es simplemente alargar el problema”, argumentó. Actualmente, el gobierno tiene compromisos de préstamos con organismos internacionales como el BID, CAF, FMI y Banco Mundial, y economistas estiman que la deuda externa podría superar los 20.000 millones de dólares, cifra que se suma a los 13.000 millones heredados de casi 20 años de gobiernos del Movimiento Al Socialismo.

