Mientras se espera el resultado electoral, Rodrigo Paz enfatizó la necesidad de diálogo y colaboración con nuevas autoridades

Este domingo 19 de abril, el Presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, acudió a la unidad educativa Narciso Campero en Tarija para ejercer su derecho al voto en las elecciones de segunda vuelta para gobernadores. Tras emitir su sufragio, el mandatario ofreció declaraciones sobre el rumbo que tomará su administración en relación con el nuevo mapa político del país.
Paz Pereira enfatizó que el eje central de su gestión será la apertura democrática y el trabajo coordinado con los niveles subnacionales. Aseguró que su gobierno está dispuesto a colaborar con las nuevas autoridades electas bajo una premisa de respeto mutuo y diálogo genuino. Además, fue enfático al señalar que la etapa de los “chantajes y presiones” debe quedar en el pasado.
El presidente explicó que la voluntad del Ejecutivo es construir soluciones conjuntas para enfrentar un contexto nacional difícil y complejo. La jornada electoral convocó nuevamente a ciudadanos de los departamentos de Chuquisaca, Oruro, Santa Cruz, Beni y Tarija para definir a sus gobernadores. Esta movilización fue destacada por Paz Pereira como una muestra de madurez democrática.
Asimismo, saludó el desempeño del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y felicitó la participación masiva de la población. Subrayó que esta movilización ciudadana otorga legitimidad a las decisiones que marcarán el futuro de la nación. Una vez se conozcan los resultados oficiales y el TSE proclame a los ganadores, convocará a las nuevas autoridades para iniciar una agenda de coordinación directa.
Más allá de los resultados inmediatos, el presidente también se proyectó hacia una reforma estructural del sistema electoral. Manifestó que es imperativo realizar mejoras en la normativa vigente para fortalecer la democracia boliviana. Su propuesta se centra en dos pilares:
- Empoderar al Órgano Electoral como un verdadero “cuarto poder” del Estado.
- Modernizar los mecanismos de votación para hacer las elecciones más prácticas y rápidas.
Para Paz Pereira, la demora en los procesos electorales actúa como un lastre que frena el desarrollo de propuestas e iniciativas urgentes necesarias para el progreso del país.


