En las últimas jornadas, distintos sectores productivos y comerciales han manifestado profunda preocupación por los graves efectos de la decisión de eliminar el 100% de la subvención al diésel, como el incremento en costos en la canasta familiar que, de a poco, ya se siente en los mercados de todas las ciudades.

Suman las denuncias y críticas por el precio establecido para el diésel en Bolivia y por la calidad del carburante, que pasó a tener un costo de Bs 17,95 por litro en los surtidores, de acuerdo con el Decreto Supremo 5716 que eliminó la subvención estatal para este carburante, a partir del pasado viernes.
El excandidato a la Gobernación de Santa Cruz, Otto Ritter, se traslado a Guajará-Mirim, sector fronterizo entre Bolivia y Brasil en el país vecino y, a través de un video en sus redes sociales lamentó que allí el litro de diésel tenga un precio de 6, 69 Reales por litro, es decir, aproximadamente 15 bolivianos.“¿Le parece a usted justo que los brasileños tengan un diésel de mejor calidad y a menor precio que el que tenemos en Bolivia? Miren aquí no hay cola, ni uno. En Bolivia, además de hacer cola, pagamos caro por un diésel basura”, cuestionó.El ingeniero René Quiroz, asesor técnico del sector de transporte federado de Santa Cruz, hay sobreprecio en la comercialización de este combustible en el país. El carburante de tipo Euro 2 se vendería a más de Bs 12 por litro en Bolivia, mientras que en zonas fronterizas tendría un precio de Bs 8,80, afirmó.

