La región del Trópico fue una de las regiones donde las organizaciones sociales bloquearon. Sin embargo, en la misma zona se afectaron a bananeros, productores de palmito y de piña, entre otros.

Las exportaciones se frenaron; decenas de camiones con palmito y piña no llegaron a los países de destino; el sector bananero también reportó pérdidas millonarias.
Los bloqueos se levantaron y las vías están nuevamente expeditas. Pero, eso no es sinónimo de un retorno a la normalidad. La región del Trópico fue una de las regiones donde las organizaciones sociales bloquearon. Sin embargo, en la misma zona se afectaron bananeros, palmiteros y productores de piña, entre otros. Después del desbloqueo, los productores reportaron la pérdida de contratos.
Recuperar el mercado es el reto de los rubros que se vieron perjudicados por casi dos meses, por bloqueos y conflictos en el país.
PALMITO Yury Maldonado, representante de Industrias de Alimentos Palma Verde, detalló que el sector exportador de palmito está conformado por cinco empresas privadas que generan más de 16 millones de dólares en exportaciones anuales y sostienen aproximadamente 6 mil familias. Dijo que fue uno de los sectores más afectados por los bloqueos de caminos registrados durante más de 50 días en los meses de mayo y junio de 2026.
Detalló seis principales consecuencias para su sector.
1 Exportaciones paralizadas: Alrededor de 50 camiones con productos destinados a diferentes mercados internacionales como Chile, Argentina, USA, Canadá, Uruguay, España, Perú y Venezuela no pudieron ser despachados oportunamente, afectando exportaciones por un valor estimado de 2.5 millones de dólares.
2 Pérdida de mercados y clientes: Los retrasos e incumplimientos en las entregas comprometidas pusieron en riesgo relaciones comerciales construidas durante más de 20 años de esfuerzo, “provocando la pérdida de clientes y permitiendo el ingreso de competidores de otros países a mercados tradicionalmente abastecidos por Bolivia”.
La inversión realizada por las empresas privadas, para lograr la apertura de mercados y consolidar relaciones comerciales con diferentes clientes, se estima en más de 1 millón de dólares, inversión que se estaría perdiendo al no poder atender oportunamente estos nuevos mercados y/o clientes.
3 Paralización de la producción industrial: Durante el periodo de conflicto se dejaron de procesar aproximadamente 2 millones de latas de palmito, generando una significativa disminución de la actividad industrial y de las fuentes de trabajo asociadas.
4 Perjuicio a los productores: Los productores no pudieron comercializar cerca de 4 millones de tallos de palmito, ocasionando pérdidas superiores a 5.5 millones de bolivianos y afectando directamente los ingresos de miles de familias dedicadas a esta actividad agrícola.
5 Impacto en el transporte: Los transportistas vinculados a la cadena productiva dejaron de percibir más de 2 millones de bolivianos por servicios que no pudieron ser realizados debido a la interrupción de las rutas.
6 Impacto en la mano de obra: Hubo alrededor de mil empleos paralizados en la cadena productiva del palmito.
“Estas cifras reflejan el grave impacto económico y social que han ocasionado los bloqueos de caminos, afectando a productores, trabajadores, transportistas y exportadores, y poniendo en riesgo mercados internacionales cuya apertura y consolidación demandaron años de inversión, esfuerzo y trabajo conjunto”, sostuvo.
BANANO El presidente de la Unión de Bananeros del Trópico de Cochabamba (Uniban), Marcelo Gómez, dijo que la afectación en la exportación de banano corresponde a los 8 millones de dólares. El producto que iba a Argentina no pudo llegar y ese país optó por banano de Paraguay y Ecuador.
Lamentó que “hacer sana, sana» no es sencillo y que esto depende de la situación jurídica del país.
«No saben cuánto cuesta cosechar un racimo de banano”.
Exhortó a buscar otras formas de protesta que no sean el bloqueo.
Dijo que, ahora, Bolivia ya no es confiable para el mercado de afuera.
“Clientes de mercados argentinos y uruguayos han visto la forma de sustituirnos”.
Sergio Tejada, otro representante de este sector de productores de palmito, afirmó que hacen gestiones desde el pasado año para traer semilla de calidad y mejorar rendimiento, considerando que las actuales tienen ya como 30 años. Pero, no ven avances.
El presidente de la Cámara Agropecuaria de Cochabamba (CAC), Rolando Morales, afirmó que la situación pasó de ser crítica a “desesperante”.
Dijo que el Gobierno debe ser quien se acerque al sector productivo cochabambino.

